RINITIS - HIPERTROFIA DE CORNETES

Cirugía funcional de la nariz

Las rinitis son procesos inflamatorios de la mucosa de la nariz que pueden estar provocados por diferentes causas como: exposición a irritantes ambientales, virus (catarro común), procesos alérgicos, medicamentos (vasoconstrictores nasales), cambios hormonales y embarazo, tabaco, aire acondicionado frío y caliente y en ocasiones por alteraciones del sistema nervioso vegetativo.

Síntomas de la Rinitis

¿Qué síntomas presenta una persona con Rinitis?

Está inflamación conlleva el incremento de tamaño de unas estructuras que se encuentran la pared lateral de las fosas nasales y que se llaman cornetes. Están formados por hueso rodeado de un tejido esponjoso con gran cantidad de vasos sanguíneos tapizado por mucosa nasal productora de moco.

Durante los procesos inflamatorios no sólo se ve afectada la capa mucosa sino que también se produce una dilatación del tejido esponjoso con generación de nuevos vasos que conlleva el incremento de grosor de los cornetes que puede ser irreversible y generar una obstrucción al paso del aire por las fosas nasales.

Los síntomas de un paciente afecto de rinitis son primordialmente la obstrucción nasal, más acusada al tumbarse acompañada de aumento de producción de moco que en ocasiones puede ser todo lo contrario, sequedad nasal. En el caso de las de origen alérgico es muy característico el picor nasal, conjuntival y del paladar blando así como los estornudos.

Diagnóstico

¿Cómo diagnosticamos la Rinitis?

El diagnóstico de la rinitis se basa fundamentalmente en la historia clínica, es decir en la información de los síntomas que aporta el paciente a la entrevista con el médico y las preguntas de éste dirigidas a averiguar el tipo de rinitis del que se trata. La exploración de la fosa nasal mediante nasofibroscopia aporta información del tamaño de los cornetes así como el aspecto de la mucosa que los tapiza, fundamental para descartar la presencia de pólipos o tumores en las fosas nasales, importante también la valoración de la parte más posterior del cornete así como descartar la presencia de restos de vegetaciones adenoideas que es frecuente encontrar en gente joven.

Una analítica general con estudio de los anticuerpos de los principales alérgenos se puede solicitar cuando se sospeche un origen alérgico. El estudio radiológico mediante un TAC nos informa de que parte del cornete es la responsable del aumento de tamaño del mismo ya que en ocasiones el responsable es el tejido óseo subyacente y el tratamiento sería distinto. En ocasiones cuando una hipertrofia de cornetes se asocia a desviaciones del tabique nasal podemos realizar una prueba denominada rinomanometría para ver en qué medida estos cornetes influyen en la obstrucción al paso del aire por la nariz.

Procedimiento para el tratamiento de la Rinitis

¿Que procedimiento llevamos a cabo para tratar la rinitis?

El tratamiento de las rinitis será individualizado para cada tipo y cada paciente mediate la utilización de fármacos en sprays con corticoides, antihistamínicos o fármacos que disminuyen el goteo nasal (rinitis muy frecuente en el anciano) , además se pueden asociar fármacos por vía oral como anthistamínicos y en ocasiones corticoides. En el caso de las rinitis alérgica se puede asociar inmunoterapia con vacunas pinchadas o por vía oral sublingual muy cómodas de administrar y con menor riesgo de efectos adversos.

Para el tratamiento de la obstrucción nasal provocada por el aumento de tamaño de los cornetes, hoy en día la técnica de reducción de los mismos mediante radiofrecuencia es la más aceptada si bien también podemos realizarlo mediante cavitación ultrasónica o LASER CO2, en el caso de una hipertrofia de cornete por incremento del componente óseo el fresado del mismo o la fractura luxación externa del mismo se puede asociar a cualquier de estos procedimientos.

Nosotros lo realizamos bajo control endoscópico para un mejor control de la cirugía bajo sedación anestésica e infiltración de anestesia local en el cornete. En la gran mayoría de los casos no se deja taponamiento nasal tras el procedimiento.

Recomendaciones

Es importante la toma de un antibiótico durante el postoperatorio inmediato dada la posibilidad de sobreinfección por el enlentecimiento del drenaje natural del moco nasal. Deberemos realizar un importante lavado de las fosas nasales con soluciones salinas hipertónicas, así como la aplicación de pomadas o aceites emolientes que favorecerán el desprendimiento de las costras que se forman en el postoperatorio y que pueden aparecer hasta transcurridas cuatro a seis semanas tras la intervención. Pautamos antiinflamatorios durante la primera semana. Deberemos evitar esfuerzos en el postoperatorio así como la exposición a irritantes ambientales y tabaco.

Consultas frecuentes sobre la Rinitis

Se han descrito muchos técnicas quirúrgicas para el tratamiento de los cornetes, la que más aceptación tiene actualmente es su reducción de tamaño mediante la radiofrecuencia o la cavitación ultrasónica, que como ya hemos explicado actúan a nivel del tejido esponjoso, respetando la capa mucosa de los mismos, al igual que en la poliposis , en la mayoría de los casos no vamos a tratar la enfermedad de base como por ejemplo en la rinitis alérgica por lo que mientras persista la causa de la inflamación y no se trate de forma apropiada, los cornetes tendrán tendencia a crecer de nuevo y provocar obstrucción nasal.
Tras la cirugía de cornetes hay que guardar un reposo relativo durante 72 horas tras las cuales podremos volver a nuestra actividad cotidiana, sin embargo es aconsejable evitar esfuerzos que puedan provocar un incremento de la tensión arterial y por lo tanto un sangrado nasal al desprenderse algunas de las costras que se forman en el proceso de cicatrización. Por otro lado estas costras producen una obstrucción respiratoria que nos va a dificultar la práctica de ejercicio físico, esta fase de costras y sequedad nasal oscila de 4 a 6 semanas, si bien a partir de la 4ª semana y con una buena higiene nasal y aplicación de aceites emolientes podremos retomar nuestra actividad deportiva con normalidad.
La técnica de radiofrecuencia es muy segura ya que produce el sellado de los puntos de entrada del trocar en el cornete y permite evitar la colocación de un taponamiento en el postoperatorio inmediato. No obstante durante el proceso de cicatrización puede producirse un sangrado al desprenderse alguna de las costras que en ocasiones puede requerir la práctica de un taponamiento nasal.