OTITIS

Oído y vértigo

Las otitis comprenden un extenso grupo de procesos inflamatorios que afectan a las estructuras del oído en cualquiera de sus tres porciones principales. Las causas pueden ser diversas, sin embargo, casi siempre que hablamos de otitis nos estamos refiriendo a un proceso infeccioso.

Otitis externa

Cuando el problema afecta al conducto auditivo externo, hablamos de otitis externa y está puede ser una infección de un folículo piloso o forúnculo o bien a afectar a toda la extensión de la piel como es el caso de la otitis externa difusa u otitis del nadador tan frecuente en las épocas estivales, está producida principalmente por una bacteria conocida como pseudomona aeruginosa.

La piel del conducto auditivo también puede verse infectada por hongos, frecuente en personas que suelen limpiarse los oídos con el primer objeto que tienen a mano o que se rascan frecuentemente los oídos inoculándose de esta manera bacterias u hongos.

La otitis externa difusa suele ser un proceso banal que evoluciona favorablemente con el tratamiento adecuado, sin embargo hay un grupo de pacientes como los ancianos, diabéticos e inmunodeprimidos en los que está infección puede extenderse más allá de la piel y provocar un infección del hueso subyacente o incluso al cerebro y va a requerir ingreso hospitalario prolongado con dosis altas de antibióticos endovenosos y en ocasiones una cirugía para limpiar el tejido afectado por la infección, se conoce con el nombre de otitis externa maligna.

Miringitis

Cuando la infección afecta a la membrana timpánica de forma aislada le denominamos miringitis y la más frecuente es la provocada por una infección vírica que afecta a la cara más externa del tímpano y genera ampollas de sangre. Es muy dolorosa y suele acompañarse de sangrado de oído que asusta mucho al paciente pero que no tiene mucha importancia. Suele aparecer en invierno.

Otitis media aguda

Las infecciones de la caja timpánica se conocen con el nombre de otitis media aguda, son muy frecuentes en la infancia en el contexto de un cuadro catarral. Suelen producir dolor de oído intenso acompañado de fiebre y malestar general. En ocasiones se produce la rotura de la membrana timpánica con la emisión de sangre y moco purulento por el oído. Para el diagnóstico nos basamos en la visualización del oído por otoscopia. En ocasiones estas otitis que han supurado pueden dejar una perforación permanente en tímpano. En ocasiones la infección puede extenderse hacia la porción de hueso que se encuentra por encima y detrás de la caja timpánica conocida como mastoides y provocar una infección más grave que requerirá ingreso hospitalario y probablemente una cirugía para drenar el pus que destruye el hueso.

Otitis seromucosa

Muchos niños sufren de dolor de oídos nocturno sin fiebre ni otros síntomas catarrales y es que sufren de un tipo de otitis conocido como otitis seromucosa, aquí el problema reside en el drenaje del moco que habitualmente produce el oído hacia la nariz, estos niños suelen padecer problemas de alergia y vegetaciones adenoideas, en estos casos no hay infección, si bien predispone a otitis infecciosas de repetición. El tratamiento para estos niños es en principio médico, pero si no se resuelve el problema pueden precisar una intervención quirúrgica de vegetaciones y de los oídos encaminada a favorecer la ventilación de la caja timpánica tanto a través de la trompa de Eustaquio como de la membrana timpánica.

Laberintitis

Cuando las infecciones de oído se extienden hacia el oído interno se conocen con el nombre de laberintitis y en estos casos se acompaña de vértigo intenso y pérdida auditiva, requiere ingreso hospitalario para su tratamiento por vía endovenosa.

Recomendaciones

En el caso de la otitis externa es importante saber que son más frecuentes en aquellas personas que no tienen cerumen en el conducto auditivo y las que se rascan los oídos de forma obsesiva. El cerumen es una secreción grasa de la piel del conducto auditivo que protege de las infecciones. No debemos obsesionarnos con la limpieza de los oídos.
Si eres nadador y con frecuencia notas que te queda agua en los oídos después del baño y te cuesta eliminarla, consulta con tu otorrino y tras valorar la existencia o no de un tapón de cerumen o bien de alguna alteración anatómica te pautará alguna solución que favorezca la evaporación del agua y mantenga el oído seco para evitar las infecciones.

Consultas frecuentes sobre la otitis

Sin duda alguna las otitis de repetición pueden dejar secuela auditiva, sobre todo cuando de base nos encontramos con una otitis media serosa con presiones negativas en la caja timpánica. Las otitis de repetición son un problema que debe ser controlado por un especialista en otorrino evaluando de forma periódica el aspecto del oído, así como su audición.