CIRUGÍA DE TIROIDES

Cirugía funcional de la cabeza y cuello

El tiroides es una glándula con forma de mariposa que se encuentra en la línea media del cuello envolviendo a la tráquea a nivel del hueco que hay por encima del esternón y debajo de la nuez de Adán.

Síntomas

Está glándula segrega una hormona que es primordial para el desarrollo de múltiples funciones metabólicas, en ocasiones puede sufrir una alteración funcional que provoque un aumento en la cantidad de hormona segregada a la sangre, lo que conocemos como hipertiroidismo o por el contrario que disminuya la producción, lo que es conocido como hipotiroidismo.
Estás alteraciones funcionales pueden producirse en el contexto de la aparición de un nódulo o varios o el aumento difuso de la glándula. También podemos encontrar con nodulaciones en el interior de la glándula que sean el resultado de la proliferación de células malignas, lo que conocemos como cáncer de tiroides.
En casi todos los análisis de sangre rutinarios se suele incluir un estudio más o menos exhaustivo de la función del tiroides. Sin embargo, la aparición de tumoraciones a nivel del tiroides es algo que se suele diagnosticar porque el propio paciente se nota la aparición de un bulto en el cuello que antes no tenía o siente
Una de mis costumbres al ver entrar un paciente en la consulta es mirarle la nariz, mirarle el cuello y escuchar su voz…

Diagnóstico

Para el diagnóstico de una tumoración en el tiroides, además de una palpación del cuello y una exploración de las cuerdas vocales para ver si hay repercusión sobre los nervios laríngeos, lo que provocaría una parálisis de las cuerdas vocales, solicitamos un estudio por ecografía que, en el caso de la existencia de nódulos, nos confirmaría mediante una PAAF (punción aspiración con aguja fina) la benignidad o malignidad de los mismos. En ocasiones solicitamos un estudio mediante TAC para ver si el tiroides se mete en el tórax (bocio intratorácico) o si se extiende a los ganglios u otras estructuras nobles del cuello de cara a planificar la cirugía.

Procedimiento

La cirugía de la glándula tiroides se realiza mediante una incisión semicurvada más o menos grande en el cuello, se trata de una cirugía de disección neurovascular que requiere de una técnica cuidadosa y de una paciencia extrema del cirujano a la hora de buscar, identificar y seguir el trayecto del nervio recurrente que es el que se encarga de la movilidad de las cuerdas vocales. Otra estructura que debemos buscar y conservar son las glándulas paratiroides, encargadas del control del metabolismo del calcio en el organismo. Existen tres técnicas para la cirugía del tiroides: la itsmectomia o extirpación de la porción central del tiroides, la hemitiroidectomia o extirpación de uno de los lóbulos y la tiroidectomia total o exéresis completa de la glándula. Ocasionalmente se acompañará de la extirpación de los ganglios del cuello. Como en todas las cirugías de cuello dejaremos un drenaje aspirativo como medida de seguridad en caso de hemorragia postoperatoria y para evitar la colección del líquido producto de la inflamación tras la cirugía.